Alejandro Sánchez: la coalición blanqui-colorada de 1999 no tuvo la capacidad de mantenerse en unidad y llevó al país al abismo

En su columna semanal en M24 el diputado frenteamplista Alejandro ´Pacha´ Sánchez reseñó las razones por las que un triunfo opositor en el balotaje implica un grave riesgo de retroceso social y nacional, y convocó a los frenteamplistas a dialogar con quienes no lo son para explicar esto y por qué la victoria de Daniel Martínez es la única garantía de evitar ese riesgo.

Sánchez contextualizó la encrucijada señalando que en esta “segunda vuelta” electoral “estamos definiendo quién va a ocupar el lugar de responsable del gobierno nacional en los próximos cinco años”.

Es “una decisión muy importante” y por ende “tenemos que pensarla mucho” ya que el desenlace involucrará a quien “va a administrar nuestros dineros”, puesto que “el Ejecutivo es el Poder” del Estado “que administra el dinero de la gente” y con esto, “decide dónde invertir” esos recursos.

Asimismo, a quien gana la elección le toca “administrar la tensión” de intereses y “los conflictos en una sociedad”, nada menos que “eso es lo que tenemos que resolver el próximo 24” de noviembre. “Ahora quedan dos personas” para elegir porque la votación partidaria fue el 27 de octubre “y tenemos que definir quién está mejor preparado” junto a “sus capacidades”.

“Daniel Martínez viene mucho mejor preparado” que Luis Lacalle para asumir esos desafíos, dada su comprobada capacidad de “gestión” tanto en el sector privado como en el público, la última vez en “la Intendencia de Montevideo”, donde esa gestión puede verse todos los días en las calles.

“A Lacalle Pou no le conocemos ninguna administración de nada” en el sector público ni en el privado, ya que solo “ha sido parlamentario”. Y en el plano más estrictamente político, apenas “está intentando que las cúpulas de los partidos de oposición firmen un acuerdo” para redactar “el Programa (…) de esa supuesta coalición”, pero “todavía no lo conocemos” porque aún “lo están debatiendo” a tres semanas del balotaje, reflexionó Sánchez.

Recordó asimismo “la última vez” que una coalición de matriz blanqui-colorada ganó las elecciones en 1999, “terminó muy mal el Uruguay” y con su gobierno “a los uruguayos nos tocó padecer la crisis económica más importante” de la historia nacional. “La coalición no tuvo la capacidad de mantenerse en unidad pero sobre todo llevó al país al abismo”, evocó.

Veinte años después, “ese intento de Lacalle” Pou de acordar una desconocida “hoja de ruta” con socios que no lo parecen tanto, “es un riesgo demasiado grande para el Uruguay” porque puede observarse con facilidad que “no genera las certezas necesarias” y mínimas para gobernar.

“Una de sus propuestas” remite a un “ajuste fiscal” en ciernes porque radica en “el recorte de 900 millones de dólares del presupuesto público”, razonó el legislador del Espacio 609. “Recortar es quitarle a la economía uruguaya esos 900 millones” de dólares que dejarían de fluir hacia “los salarios” e ingresos fijos y hacia “las pequeñas y medianas empresas”.

Al recortarse del presupuesto, “esos recursos se retiran del mercado” y esto supone que “se va a consumir 900 millones de dólares menos” en el mercado interno. “Va a significar la ruina para un conjunto de sectores económicos del país”, empezando por asalariados y pasivos y siguiendo por cuentapropistas y pequeñas y medianas empresas urbanas y rurales.

Y “cuando la economía se achica, se achican los ingresos del Estado” porque éste “recibirá menos impuestos al finalizar el año” y por lo tanto, “tendrá menos recursos” para distribuir al año siguiente, lo que a su vez exigirá acentuar “el ajuste” hasta llegar al “desplome de la economía”. “Es una espiral descendente que destruye puestos de trabajo y la economía (…) y si los salarios no aumentan, tampoco aumentarán las jubilaciones”, alertó.

“Y si sumamos la modificación de los Consejos de Salarios” en el sentido de desarticularlos, debilitarlos y eliminarlos en vastos sectores de actividad, “los sindicatos grandes y fuertes podrán tener negociación colectiva” pero “los sindicatos débiles” y “los trabajadores no organizados sindicalmente, ¿cómo hacen para negociar aumentos salariales?”, razonó Sánchez.

Todos ellos “se van a quedar sin fuerza para negociar su salario”, ingreso fijo que “quedará congelado” durante todo el periodo, advirtió el dirigente del MPP, convocando a explicar todo esto a quienes no votaron al FA.