“Además de ser informativa, Prensa Latina es una agencia revolucionaria”

Consciente de que el triunfo de las armas sobre la dictadura proestadounidense de Fulgencio Batista no era suficiente para imponer el modelo revolucionario, Fidel Castro fundó seis meses después de la victoria del 1 de enero de 1959 la primera agencia internacional de noticias de Latinoamérica. Este 16 de junio se cumplieron 60 años de aquel hito.

Antes de nacer Prensa Latina hubo un episodio que confirmó la necesidad de contar con un medio de comunicación que permitiera informar a la población cubana y al mundo verazmente sobre lo que estaba pasando. Y así como Radio Rebelde tuvo un rol clave en ese sentido durante el enfrentamiento armado, Prensa Latina lo tendría a la hora de escribir y contar la historia posterior.

Las agencias internacionales que monopolizaban la información en América Latina (y desde la región) eran estadounidenses: la ya desaparecida UPI y la vigente AP. Ambas habían convertido a la Revolución cubana en una revuelta de salvajes sanguinarios sin ningún tipo de moral ni de respeto por la vida humana.

Entonces Castro organizó el traslado y alojamiento a periodistas de todo el mundo a La Habana para contestar todas las preguntas posibles y dar la versión oficial de lo que había y estaba pasado en el país.

«Nacimos luego de la llamada Operación Verdad, donde fueron convocados más de 400 periodistas a La Habana para contrarrestar la campaña de calumnias y mentiras contra la naciente Revolución cubana, sobre todo en la época de los juicios a torturadores y asesinos de la tiranía de Batista», recordó en diálogo con Sputnik Orlando Oramas, editor jefe de la redacción de Prensa Latina en Cuba.

A partir del 16 de junio de 1959 una de las tareas fundamentales de Prensa Latina fue mantener la Operación Verdad de manera constante como un brazo más de la revolución.

«Además de ser una agencia informativa latinoamericana, como su nombre lo indica es una agencia revolucionaria. Fue creada por revolucionarios de la estirpe de Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y el periodista argentino Ricardo Masetti», señaló Oramas.

«Somos por principios antiimperialistas, estamos contra el racismo, la xenofobia y la desigualdad», agregó. Hijo de Joaquín, uno de los fundadores de Prensa Latina, el actual editor en jefe de la agencia considera que «los retos son similares a los que nos planteamos al momento de su fundación», aunque hayan cambiado algunas circunstancias.

«Hoy pasaron 60 años, la revolución ha avanzado, se ha consolidado pero sigue también la misma mentira bajo otros argumentos. Ahora la administración Trump pretende imponer el monroismo otra vez en América Latina y nos impone un bloqueo que es brutal, el más largo de la historia», afirmó.

Y puso algunos ejemplos de las distorsiones directas y no periodísticas que el bloqueo provoca a la agencia y a sus trabajadores, incluso fuera de Cuba. Contó por ejemplo que la corresponsal en México debió «irse del banco HSBC por los castigos de la ley Helms-Burton», al igual que le pasó «a nuestra corresponsalía en Panamá, que le cerraron la cuenta en el banco de un día para el otro».

«Y nos sucede con nuestra corresponsalía en Nueva York, que hay que enviarle el dinero por vías disímiles pero no puede ir a través de un barco», apuntó Oramas.