“12 personas por minuto cayeron bajo la línea de pobreza en Argentina durante 2018”

No hay indicador que se salve de la crisis que pegó en Argentina durante el pasado año. La pobreza alcanzó a casi un tercio de la población, la indigencia se duplicó y el desempleo aumentó estrepitosamente. El economista Claudio Lozano conversó con Sputnik sobre lo consideró un “derrumbe social” en el país.

La segunda mitad del año fue la más dura para una amplia proporción de los argentinos. Conforme a los últimos datos revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la tasa de pobreza en el último semestre del año 2018 alcanzó el 32%.

Según el economista Claudio Lozano, coordinador del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas de ese país, si se desagrega el promedio en sus dos componentes se nota que el mayor deterioro tuvo lugar en los últimos tres meses del año.

En el trimestre que fue de julio a septiembre la tasa de pobreza llegó a 28.1%, mientras que el que abarcó de octubre a diciembre alcanzó el 35,9%, explicó el analista, quien también se desempeña como dirigente del partido Unidad Popular. Por lo tanto, al finalizar el año, unas 16 millones de personas vivían en condiciones de severas carencias.

El porcentaje cobra aún mayor dimensión si se compara con el primer trimestre del año, en el que la tasa de pobreza era de 25.5%. Así puede observarse un aumento de 10% en un lapso de 9 meses, que implicó que 4 millones 760.000 personas que no eran pobres, comenzaran a serlo.

“Es decir que, durante el 2018, cayeron en la pobreza medio millón de personas por mes: 17.200 personas por día, 740 personas por hora y 12 personas por minuto”, aclaró Lozano.

En lo que respecta a la indigencia el panorama fue aún más dramático con una tasa que pasó de 4,8% en el primer trimestre a 7,4% en el último. “Por lo tanto se añadieron 1 millón 200.000 indigentes en el curso del año”, lo que totaliza 3 millones 300.000 indigentes, a lo largo y ancho del territorio.

Para el economista el salto de estos indicadores responde mayoritariamente a la intervención del Fondo Monetario Internacional. Institución que, a cambio de un crédito que para el gobierno significó una bocanada de aire fresco, inundó el programa de gobierno de condiciones que afectaron mayoritariamente s los trabajadores.

“Es en el marco del acuerdo con el Fondo que se producen las corridas cambiarias como marco para poder llevar adelante la devaluación que ese organismo promovía”, agregó.

Devaluación que impactó en los precios de la economía, que acumularon una inflación anual de 47,6 puntos porcentuales. Fenómeno que se tradujo directamente en una disminución del poder de compra de un sector mayoritario de la población cuyo salario no creció tanto como los precios.

De acuerdo a Lozano “ese es el cuadro” que demuestra que lo sucedido en el país “fue un verdadero derrumbe de la actividad económica, del empleo y los ingresos”. Lo que resumió como “derrumbe social”.